¿Tienes edad para emprender?

Estás pensando en lanzarte a la aventura del emprendimiento, tienes una idea en la cabeza, ganas de intentarlo por tu cuenta o tal vez, crees que puedes ser una alternativa a tu situación actual. Lo consultas con tus amigos, con tu familia y algunos te preguntan si estás preparado para esa etapa de tu vida. En unos casos pensarán que eres demasiado joven, en otras que estás mayor… ¿pero a qué edad se puede ser emprendedor?

La respuesta, aunque suene tramposa, es que no hay una edad para eso. O mejor dicho, no es el factor principal.  Depende más bien de otro tipo de factores, desde el “momentum” del que hablamos en otro artículo con verdades del emprendedor, hasta tu trayectoria previa. No, no hablamos solo de los estudios.

Hay casos famosos de adolescentes que antes de salir del instituto ya habían fundado sus empresas de éxito, alguno hasta se hizo millonario antes que mayor de edad. Pero también es cierto que la mayoría de los emprendedores que sacan adelante sus negocios más allá de los tres primeros años, son profesionales con experiencia previa.

¿Y si juntamos las ganas con las canas?

La pregunta que deberíamos hacernos antes de emprender es si es algo que podamos o debamos hacer solos. Porque si vamos a necesitar un equipo, entonces la edad es un factor que cambia radicalmente. Porque si bien es cierto que la juventud aporta energía, empuje, ilusión y hasta ausencia de miedos adquiridos con los errores, también es verdad que sólo con la edad, es decir con la experiencia laboral y de mercado, se aprenden muchos trucos que no te enseñan en las universidades. ¡Lo mejor es sumar! La experiencia es un grado, no lo dudes. Y aunque las tecnologías cambien de forma vertiginosa, y los públicos parezcan totalmente distintos a las anteriores generaciones, la verdad es que en todo emprendimiento aparecerán situaciones que se solucionarán más rápido si alguien ya las ha vivido. Y donde los métodos sean mejorables, llega el papel de los más jóvenes y ágiles para desarrollar lo que se conoce por Innovación. Porque Innovar no es inventar sino mejorar lo que ya existe. Pregunta a quién lleva años haciendo algo y tendrás medio camino recorrido hecho.

Todo el talento de la sociedad es importante.

Ahora volvamos a la pregunta inicial y tratemos de responderla ¿a qué edad es realmente mejor emprender?

Pensemos en tres personas. Una  joven —unos 25 años— que busca su primer empleo y lo ve como una oportunidad. Luego en alguien de mediana edad —unos 35 años— que tiene un trabajo o necesita cambiarlo, y finalmente en alguien que ya está considerado senior —unos 45 años— ¿Tú quién crees que está en mejor posición para emprender?

El primero tiene empuje, ganas, puede estar más al día de nuevas tecnologías o tendencias. También tiene como se dice normalmente toda la vida por delante para equivocarse las veces que haga falta y volver a empezar. Pero probablemente no tenga recursos propios ahorrados y desde luego le falte experiencia real en el mercado laboral.

El segundo tiene suficiente juventud y energía, así como puede haber ahorrado para invertir, o tener patrimonio de alguna manera para ello. También estará al día del mercado y será un puente entre lo de antes y lo que vendrá, como generación intermedia. Aunque puede que tenga una familia que mantener y sea complicado arriesgarlo todo si tiene un trabajo fijo.

El tercero, si tiene familia puede que ya sean mayores para independizarse, la hipoteca tal vez amortizada y ahorros como para decidirse a hacer lo que siempre soñó. Tal vez sea un verdadero experto en alguna materia y las circunstancias nunca le han permitido llegar a dirigir la empresa en la que consiguió tanto know how.

Ahora, pensemos en una realidad con la que no contábamos hace unos años: Con el fenómeno de las prejubilaciones y el aumento de la esperanza de vida, hay una generación capacitada y con vitalidad suficiente que se encuentra desplazada del mercado laboral y que la sociedad entera está perdiendo como talento.

Tan importante es garantizar el primer empleo de los jóvenes como permitir a los mayores seguir siendo útiles a la sociedad y sentirse activos.

Por tanto, la respuesta vuelve a ser la misma del principio.

No hay una edad para ser emprendedor, hay una serie de circunstancias paralelas que te indicarán si estás en tu momentum. Lo que sí está claro es que formar equipos multigeneracionales, es un reto y una exigencia de inclusión en la economía moderna. Como lo es cualquier equipo multidisciplinar, multirracial, igualitario en género, etc.

¿Quieres comprobarlo? Ven a un evento Aquae Talent Hub en los que buscamos y fomentamos la Pasión por el Talento de todas las generaciones, ofreciendo talleres prácticos, formación en Innovación y ponentes inspiradores de todas las edades que comparten sus experiencias y que te ayudarán a tomar la decisión de emprender o no, cuando llegue el momento.

El próximo es en la Universidad de Santiago de Compostela, el 12 de mayo de 2017. Reserva tu plaza para el próximo ya, aquí.

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